Mantenimiento de un vehículo blindado: ¿cómo funciona y cuándo hay que hacerlo?

Un vehículo blindado requiere un cuidado especial para circular con total seguridad. Descubre cómo funciona el mantenimiento de un coche blindado


Un vehículo sufre varios cambios durante el proceso de blindaje que modifican gran parte de la carrocería del coche, lo que aumenta su peso. A pesar del uso de fibra de Kevlar®, que reduce el peso del vehículo, el mantenimiento del coche blindado debe ser constante para que todo funcione de manera óptima.

Normalmente, el blindaje de un coche añade entre 100 y 200 kg, lo que hace que el tiempo de mantenimiento sea más corto. Esto es lógico, sobre todo debido a ese aumento de peso.

Echa un vistazo al vídeo sobre el mantenimiento de vehículos blindados realizado por Inside Cars y Carbon Blindados:

¿Cuándo debo llevar a cabo el mantenimiento de mi vehículo blindado?


Se recomienda realizar la primera inspección y revisión dos meses después del blindaje. Esto sirve tanto para comprobar el funcionamiento del vehículo como para realizar algunas pruebas del blindaje.

Tras este primer análisis, conviene consultar al taller de carrocería para saber con qué frecuencia hay que realizar las revisiones. No obstante, lo habitual es que sean cada seis meses.

¿Qué partes del vehículo blindado deben someterse a mantenimiento?


Es importante prestar atención a las piezas relacionadas con la seguridad, la estabilidad y la suspensión del vehículo. Son las que más sufren el impacto del peso del blindaje.

Neumáticos


Hay que revisar los neumáticos con bastante frecuencia. Al aumentar el peso, el desgaste es más rápido. Por eso, se recomienda cambiarlos cada 25 000 kilómetros, aproximadamente.

Suspensión


La suspensión, responsable de la estabilidad del vehículo, sufre un desgaste hasta un 30 % mayor en un vehículo blindado debido al exceso de peso. En un vehículo sin blindaje, se recomienda cambiar los amortiguadores cada 40 000 kilómetros aproximadamente.

Un buen consejo es hablar con el mecánico o con la empresa encargada del blindaje del coche, que te dará las recomendaciones adecuadas para su mantenimiento.

Frenos


Al igual que la suspensión, los frenos se ven sometidos a un mayor esfuerzo. Esto se debe a que la fuerza necesaria para detener el vehículo es mucho mayor debido al peso. El desgaste aumenta hasta en un 30 %. Es muy importante revisar los frenos, ya que son el principal elemento de seguridad del coche.

Vidros


Los cristales del vehículo blindado son más gruesos y, por lo tanto, más pesados. Por este motivo, durante el proceso de blindaje del vehículo, se modifican los motores que controlan la apertura y el cierre de las ventanillas. Esto hace que los cristales se muevan con rapidez.

Por otra parte, este motor, con el paso del tiempo, necesita un mantenimiento. Otro aspecto a tener en cuenta es que el vidrio blindado, tras un tiempo, puede sufrir delaminación, es decir, cuando la capa interna comienza a desprenderse, formando las indeseadas burbujas.

Cuidados del vehículo blindado antes y después del mantenimiento


Además del mantenimiento, es importante cuidar a diario un vehículo blindado. Unas sencillas medidas pueden facilitar las revisiones a largo plazo:

No cierres la puerta del coche con las ventanillas abiertas. Esto podría dañar las ventanillas y afectar al blindaje.

No dejes la puerta abierta durante mucho tiempo, ya que podría deformarse.

No dejes el coche al sol. Las altas temperaturas son perjudiciales para las lunas de los vehículos blindados.

Evite los choques térmicos: no lave su vehículo blindado con agua fría después de haberlo dejado expuesto al sol.


Con los cuidados básicos y un mantenimiento frecuente de los vehículos blindados, estos durarán mucho más tiempo y su protección estará siempre al día. Busque una empresa de blindaje que utilice Kevlar® para realizar el mantenimiento de su vehículo blindado.